lunes, 31 de mayo de 2010
Odiseas
Mujer De Otro
Arrié tu bandera
La Tarde
Otoño Floreciendo
Mujer
Propósito
en el abismo estelar
que se abre
entre tus ojos y los míos.
Y no sé
si armas tomar.
domingo, 30 de mayo de 2010
Aún Florecen
Aún florecen
tus párpados ante mis ojos,
más allá del paso del tiempo
que se empeña en desviar tu mirar.
“Y esa aguja en mi pecho”
y el desaire en tu mirada...
Me espera.
Se entrelazan todavía
los senderos mustios del jardín
y los pétalos marchitos
se van con el viento
de tu aliento sin el mío.
No te esperaba en la tardía primavera.
No quería saber de tu nombre...
Ni de tu vida,
ni de tu aliento...
Ni quise que el viento
trajera hasta mí
la maldición de tu aroma.
Ni que tus ojos me miraran.
Ni que te fueras otra vez.
Ternura de Cóndor
¿Y quién dice que no puedo ser un cóndor? ¿No ven mis alas extenderse, no ven este aspecto de ángel gris?¿Y quién dice que sí soy un cóndor?¿Puede alguien negar que vuelo?¿¡No lo ven, acaso están ciegos!? Y si soy un cóndor ¿quién puede negar mi ternura?
Acaso...
El más sanguinario ser es capaz de darla en el momento preciso.
Y si soy realmente un cóndor, y estas plumas blancas coronan mis manos...
¡Ya va siendo hora que eche a volar!